Legionella y sostenibilidad: cómo ahorrar agua y energía sin poner en riesgo tu salud
La sostenibilidad y la salud son compatibles: con la creciente preocupación por la eficiencia energética, muchas personas están adoptando medidas para reducir el consumo de agua y energía. No obstante, aunque las intenciones sean buenas, el desconocimiento de cómo tratar la legionella puede aumentar el riesgo de proliferación de esta bacteria y afectar a la salud de las personas.
En este blog expondremos varias medidas de ahorro que pueden suponer un riesgo a la salud, alternativas más sostenibles y consejos para asegurar la salubridad de tus aguas.
Medidas de ahorro que pueden aumentar el riesgo de legionella
1. Reducción de la temperatura del agua caliente
Rebajar la temperatura de los sistemas de agua caliente no es una buena medida para ahorrar energía. El rango ideal para prevenir la legionella es de 50-60º en un circuito de agua caliente y superior a 60 en el calentador. Mantener el agua a temperaturas inferiores favorece la multiplicación de la bacteria.
2. Reducción del caudal o flujo de agua
Los aireadores de grifo o sistemas de bajo flujo son interesantes para reducir el consumo, no obstante, pueden producir estancamiento de agua si no se emplean correctamente. El agua estancada es peligrosa porque aumenta la formación de biofilm, donde la legionella crece.
3. Sistemas de almacenamiento grandes con poca rotación
En edificios sostenibles que calientan el agua con energía solar o geotérmica, suelen ser comunes los depósitos de agua grandes con zonas de agua tibia. Estos pueden tener zonas donde el agua no circula adecuadamente, creando zonas de aguas estancadas.
Alternativas sostenibles y seguras frente a la legionella
1. Termostatos programables inteligentes
Es recomendable mantener el agua caliente a temperaturas iguales o superiores a 60 °C en el depósito y distribuirla a más de 50 °C en los grifos, usando termostatos inteligentes para equilibrar confort, seguridad y eficiencia energética.
2. Sistemas de recirculación de agua
Se deberá mantener un flujo constante en las tuberías, evitando zonas de estancamiento. Si la eficiencia energética es una preocupación principal, se puede combinar con bombas de recirculación eficientes que consuman poca energía.
3. Energía solar y calentadores híbridos
Usar paneles solares o bombas de calor con controles automáticos de temperatura, de esta forma, se puede garantizar que el agua alcance la temperatura mínima de seguridad antes de su uso.
4. Inspecciones y limpieza periódica
Realizar una limpieza y desinfección de depósitos, grifos y duchas según protocolos prevendrá la aparición de la bacteria. Además, una revisión de sensores de temperatura y control de biofilm será necesaria como parte del mantenimiento sostenible.
5. Alternativas tecnológicas
Para controlar la bacteria, se podrá utilizar técnicas de oxidación avanzada con dióxido de titanio mediante reactores como los de h20Titanium
Consejos prácticos para hogares y empresas
- Revisar la temperatura del agua caliente al menos una vez al mes.
- Evitar el estancamiento de agua, especialmente en grifos poco usados.
- Implementar planes de mantenimiento en edificios con energía sostenible.
- Usar dispositivos de monitoreo de temperatura y flujo de agua inteligentes.
- Combinar ahorro energético con medidas preventivas de legionella: no sacrificar seguridad por eficiencia.
Mantén la legionella a raya con Ambientalys
Ahorrar agua y energía es completamente compatible con mantener la seguridad frente a la legionella, siempre que se adopten medidas inteligentes y eficaces.
No obstante, aunque se sigan los mejores protocolos de prevención, en ocasiones la aparición de legionella en las instalaciones de un edificio puede ser inevitable. En Ambientalys contamos con la experiencia y los recursos necesarios para identificar esta bacteria, protegiendo la salud pública y asegurando que tus espacios se mantengan seguros y limpios.



