¿Huele a cloro? Mantén el control microbiológico de tu piscina

CloroCon la llegada del buen tiempo, comienza también la temporada de baño y el uso y disfrute de las piscinas. Y, en esta época, tener información sobre ciertas determinaciones físico-químicas es tan importante como tener bajo control el crecimiento microbiológico en una piscina, ya que nos aportan evidencias sobre el correcto tratamiento de desinfección. En este post trataremos de explicar dos parámetros físico-químicos muy importantes que se encuentran relacionados y que nos permiten conocer si se está haciendo un tratamiento adecuado: el cloro y el amonio.

En el Anexo I del Decreto Valenciano 85/2018, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios aplicables a piscinas de uso público, aparecen los valores paramétricos, y establece, para el cloro residual libre 0,5-2,0 mg/L, para el cloro residual combinado 0,6 mg/L y para el amonio 0,5 mg/L.

Los dos primeros deben medirse al menos, una vez al día en la instalación y el amonio, al menos una vez al mes en el laboratorio.

Antes de comenzar, debemos tener claros varios conceptos:

El cloro es un elemento químico importante para la desinfección, purificación y calidad del agua. Actúa erradicando hongos, bacterias, virus y parásitos

Es el agente más empleado en la desinfección del agua de piscinas, puede encontrarse en tres formas:

  • Residual libre (hipoclorito): es el que actúa como agente desinfectante.
  • Residual combinado: es el que se forma una vez ha actuado el hipoclorito como neutralizante de microorganismos o materia contaminante.
  • Residual total: es la suma del cloro residual libre y cloro residual combinado.

El verdadero agente desinfectante es el ácido hipocloroso, HOCl, el cual se forma a partir del hipoclorito sódico añadido al agua, según:

NaOCl + H2O → HOCl + NaOH

El amoníaco es un compuesto químico gaseoso de nitrógeno cuya fórmula química corresponde a NH3, y que se produce de manera natural cuando se descompone la materia orgánica, debido a la acción de bacterias.

Cuando en una piscina se detecta amonio, nos indica que existe una contaminación orgánica (por ejemplo urea, restos de crema de protección solar, aceites y materia orgánica en general), ya que este compuesto se genera en el proceso de degradación de la misma, como se indica a continuación.

El amonio producido se combina con el cloro presente en el agua, formando productos derivados, conocidos como cloraminas (cloro combinado):

Pero, ¿por qué es tan importante determinar las especies de cloro y de amonio en el agua?

Seguro que alguna vez habéis salido con los ojos rojos del agua, y se ha oído el clásico: “Esta piscina tiene demasiado cloro” o “esta piscina huele a cloro”. Pues no. Lo que esa piscina tiene son demasiadas cloraminas.

Normalmente, para el tratamiento del agua de una piscina se utiliza hipoclorito de sodio, que cuando entra en contacto con agua a un pH adecuado (entre 7,2-8 ud. pH), forma el ácido hipocloroso, el cual solo tarda 2 minutos en neutralizar al 99% de la población de E.coli.

Si en la piscina hay amonio se une al cloro libre, formándose el cloro combinado (cloraminas), el cual necesitaría más de 8 horas para neutralizar la misma cantidad de microorganismos que el cloro en su forma libre.

Es por eso que la legislación establece un valor paramétrico para estos compuestos.

Cuando los valores de cloro combinado son muy elevados (superior a 0.6 mg/L), para conseguir restablecer la normalidad y la calidad del agua, se pueden llevar a cabo diferentes acciones como:

  • Tratamiento de choque
  • Dilución del agua de la piscina mediante lo que sería la renovación del agua.
  • Tratamiento mediante radiación ultravioleta.

¿Cómo puedo saber si mi desinfección es correcta?

Midiendo tanto el cloro residual libre como el cloro residual total. Si la diferencia de ambas especies no llega a 0.6 mg/L (Anexo I decreto Valenciano 85/2018), indica que se está haciendo una correcta desinfección, ya que tenemos cloro residual libre que actuará como desinfectante. De lo contrario, si existiera una concentración mayor de 0.6 mg/L indicaría que tenemos cloro, pero está combinado con otras especies, por lo que como hemos indicado anteriormente, la desinfección sería menos eficaz.

En Ambientalys apostamos por el control de aguas en piscinas tanto en la época de verano que ya llega, como durante el resto del año.

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